Blog

Adultos sensibles y primera infancia, una combinación de éxito

La crianza y cuidado del niño durante sus primeros años de vida, es un tema que resuena cada vez con mayor fuerza alrededor del mundo, esto se debe a que las diversas disciplinas que estudian el desarrollo del ser humano, reconocen que “La primera infancia es la etapa de la vida más importante para el desarrollo de las capacidades interpersonales y de la personalidad.” (Unicef, 2004, p. 23). En este periodo se configura la arquitectura cerebral, se establecen las bases de los procesos cognitivos y se forma la estructura emocional del ser humano.

“En esta etapa, el cerebro experimenta cambios fenomenales: crece, se desarrolla y pasa por periodos sensibles para algunos aprendizajes, por lo que requiere de un entorno con experiencias significativas, estímulos multisensoriales, recursos físicos adecuados; pero, principalmente, necesita de un entorno potenciado por el cuidado, la responsabilidad y el afecto de un adulto comprometido.” (Organización de los Estados Americanos, 2010, p. 8).

nina_durmiendo_con_papa

Los adultos responsables de la crianza y cuidado de los niños desempeñan un papel de suma importancia en la atención a la primera infancia; de ellos depende que se construyan bases sólidas y vínculos afectivos estables sobre los cuales el niño pueda adquirir seguridad, tenga la confianza de expresar sus sentimientos, aprenda a conocerse, confiar en sí mismo y tenga la energía suficiente para explorar su mundo.

“Un niño que se siente seguro respecto de los adultos que lo cuidan no ignora los riesgos de aventurarse alejándose un tanto de ellos, pero avanza de todos modos sabiendo que tiene dónde respaldarse en caso de necesidad.” (Armus, 2012, p. ).

nino_con_mama

Una relación afectiva estable es la base que el niño necesita para desplegar sus capacidades al máximo. Un adulto sensible debe ofrecer relaciones cálidas, cercanas y respetuosas, pues esta es la auténtica necesidad de todo ser humano y la clave para potenciar el desarrollo pleno. “Las relaciones emocionales tempranas […] son la base de donde surge el desarrollo social, emocional e intelectual.” (Ibíd., 2004, p. 27).

Sin duda, el proceso del desarrollo humano es asombroso, el potencial que guarda una nueva vida es impresionante; por ello es indispensable y urgente una atención integral para nuestros niños, que considere cada uno de los factores que intervienen en el desarrollo del niño y traducirlos en acciones a favor de la primera infancia.


Referencias bibliográficas

  • Armus, M., Duhalde, C., Oliver, M. y Woscoboinik, N. (2012). Desarrollo emocional. Clave para la primera infancia. Argentina: Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y Fundación Kaleidos.
  • Bisquerra, R. (Coord.). (2012). ¿Cómo educar las emociones? La inteligencia emocional en la infancia y la adolescencia. Barcelona: Hospital Sant Joan de Déu.
  • Castañeda, E. y Palacios, J. (Coord.) (2015). La primera infancia (0-6 años) y su futuro. Madrid: Fundación Santillana.
  • Organización de los Estados Americanos (OEA). (2010). Primera Infancia: una mirada desde la neuroeducación. Lima: CEREBRUM.
  • Unicef (2004). Desarrollo Psicosocial de los niños y las niñas. Colombia: Autor.

Deja aquí tu comentario


Tu dirección de correo electrónico no será publicada, el correo tiene fines de registro. Los comentarios que nos hagas podrán ser publicados en nuestras redes sociales. Los campos necesarios están marcados *, el campo Web es totalmente opcional y puedes poner ahí la dirección o tu página de Twitter, por ejemplo.

Educación Inicial. Fundación Carlos Slim. Aviso de privacidad-Ver Mapa