De acuerdo con un estudio sobre la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) realizado en Estados Unidos, 1 de cada 1,299 niños de entre 2 y 17 años se vio afectado por dicha condición durante el año 2016. La enfermedad de Crohn fue el doble de común que la colitis ulcerosa (CU) y los niños tuvieron más probabilidades de desarrollar EII que las niñas.

Para los niños con EII, el diagnóstico fue más probable después de los 10 años.

Los síntomas de la CU en los niños son similares a los de las personas mayores. Los niños pueden experimentar diarrea con sangre, dolor y calambres abdominales y fatiga.

Además, pueden experimentar problemas agravados por la afección, que incluyen los siguientes:

  • Anemia por pérdida de sangre
  • Desnutrición por mala alimentación
  • Pérdida de peso inexplicable

La colitis ulcerosa puede tener un efecto significativo en la vida de un niño, especialmente si la enfermedad no se trata ni maneja adecuadamente. Los tratamientos para niños son más limitados debido a las posibles complicaciones. Por ejemplo, los enemas medicados rara vez se usan como método de tratamiento en los niños.

Sin embargo, a los niños con CU se les pueden recetar medicamentos que reducen la inflamación y previenen ataques del sistema inmunitario en el colon. Para algunos menores, la cirugía podría ser necesaria para controlar los síntomas.

Si a tu hijo(a) le han diagnosticado colitis ulcerosa, es importante que trabajes en estrecha colaboración con tu médico para encontrar tratamientos y cambios en el estilo de vida que puedan ayudarle.


Fuente: clikisalud.net