Es completamente normal que los niños menores de tres años no tengan control total sobre su vejiga, debido a que es una capacidad que se desarrolla durante el crecimiento. Cuando esto no sucede, suelen ser diagnosticados con enuresis, micción involuntaria que puede presentarse en cualquier momento del día, aunque es más común por las noches.

Se estima que en México existe cerca de un millón 800 mil menores que enfrentan este problema. Para diagnosticarlo, es indispensable la presencia de descargas completas, involuntarias e inadvertidas, más de dos veces al mes después de los 5 o 6 años de edad, según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

Causas

Se trata de un problema multifactorial, es decir, intervienen tanto factores fisiológicos como psicológicos —el divorcio de los padres, un cambio de escuela o una situación de estrés emocional—. En estos casos, el niño busca regresar —inconscientemente— a un estado de protección, seguridad y comprensión.

Cuando se relaciona con factores físicos, como enfermedades o desarrollo tardío, debe realizarse un examen médico que descarte infecciones u otras causas. Si bien existe tratamiento farmacológico para controlar la afección, es importante que los padres no recurran a medicamentos si un experto no lo indica.

Recomendaciones

Puede ser frustrante para muchos padres; sin embargo, deben considerar que no es culpa del pequeño. Especialistas recomiendan lo siguiente.

  1. Explícale que no debe retener la orina durante mucho tiempo.
  2. Asegúrate de que vaya al baño durante el día.
  3. Procura que vaya al baño antes de ir a dormir.
  4. Reduce la cantidad de líquido que el niño toma unas horas antes de acostarse.
  5. Prémialo por las noches que permanezca seco.

Fuente: clikisalud.net