Criar a los niños en edad escolar mientras asisten a la escuela de manera virtual o remota es un desafío. Al carecer de los servicios normales de manutención infantil, como los de guardería o estancia infantil, algunos padres deben trabajar desde casa y, al mismo tiempo, vigilar a sus hijos.

Ahora, un nuevo estudio publicado en la revista Child Development encontró que permitir a los niños un poco más de libertad podría ser la estrategia más efectiva tanto para los padres como para sus hijos por igual.

Las técnicas de crianza basadas en la autonomía apoyan el bienestar positivo de los padres y sus hijos durante la pandemia de COVID-19.

La investigación descubrió que «el comportamiento de crianza que apoya la autonomía se asocia positivamente tanto con un mejor bienestar del niño como con una mayor satisfacción de las necesidades de los padres».

Como beneficio adicional, también encontró que, si bien esta técnica de crianza requiere cuidado y energía para mantenerse, también produjo un efecto de «recarga» en los padres.

¿Qué implica la crianza basada en la autonomía?

La crianza basada en la autonomía implica permitir que un niño opere de forma independiente dentro de límites razonables.

Con esta técnica de crianza, el adulto se comunica con el niño sin que haya prejuicios, lo que le permite explorar sus propias estrategias y soluciones sin temor a represalias.

Por lo tanto, el niño tiene la oportunidad de ser dueño de sus acciones y consecuencias. Al eliminar la microgestión de los padres, la crianza basada en la autonomía promueve el propio sentimiento de competencia del niño.

En el contexto de la pandemia actual, la crianza de los hijos basada en la autonomía significa que un niño asume más responsabilidad por la calidad de su trabajo escolar remoto, al igual que lo haría si estuviera solo dentro de un salón de clases.

Al mismo tiempo, esta técnica también devuelve un tiempo muy necesario a la madre o padre que trabajan.


Fuente: clikisalud.net